
[ Album ]
Veinte piezas de orquesta sola, 67 minutos. Diez de escuela galante y diez del clasicismo, alternadas. Es el primer disco con la cama arpegiada: en cada cambio de acorde suenan juntas todas las voces de la cama, y en los ataques siguientes el bajo y las internas se turnan en vaivén, cada una con su nota. De ahí el nombre. Ni una nota tecleada: cada pieza cuelga de una semilla que sortea afecto, modo, tonalidad, compás y tempo. Sobre BBCSO, igualadas por ganancia lineal a la más floja, sin limitador.